Falsa carta real pide USD 2.5 millones en BTC para salvar la economía del Reino Unido después del Brexit

Estafadores pidieron a los ciudadanos británicos casi USD 2.5 millones en Bitcoin (BTC), alegando que los fondos se gastarán para mantener la economía local después del Brexit.

Cartas físicas vs emails

Aparentemente, los estafadores enviaron cartas físicas a los británicos, haciéndose pasar por secretario privado de la reina Isabel II, según una de las supuestas copias reveladas por un ejecutivo de una empresa tecnológica local.

Paul Ridden, director general de la empresa de TI con sede en el Reino Unido Smarttask, publicó una imagen de la carta el 24 de septiembre en LinkedIn, riéndose de la aparentemente fallida estafa de phishing y preguntando si alguien más ha recibido algo similar a eso.

Con fecha 16 de septiembre, la carta afirma que esta es la segunda vez hasta ahora cuando la Reina apela a un "cierto número de personas para salvar la economía de Gran Bretaña". La carta dice que la parte de la Reina ya ha acumulado el 82% de los 19,000 millones de libras esterlinas que deben pagarse a la Unión Europea para salvar la economía.

Promesas de grandes recompensas

La carta afirma que la "Royal House" está buscando pedir prestado entre 450,000 y 2,000,000 de libras esterlinas (de USD 550,000 a USD 2.5 millones) a ciudadanos británicos, pidiendo a los destinatarios de la carta que envíen dinero a través de Bitcoin.

A cambio de su participación, la carta afirma ofrecer a los posibles donantes de Bitcoin un tipo de interés del 30% durante un periodo de tres meses, así como la oportunidad de convertirse en miembro de la Royal Warrant Holders Association.

La carta enviada a Paul Ridden

La carta enviada a Paul Ridden

Siguiendo las noticias, la publicación británica IT Pro se puso en contacto con El Palacio de Buckingham, que no respondió a su solicitud de comentarios en el momento de la publicación. Ridden expresó su confianza en que nadie enviará Bitcoin a los estafadores, calificando el intento de estafa de pobre debido al mal inglés de la carta, a la vez que señaló un nivel razonable de conciencia financiera en Gran Bretaña.

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