En España, consideran que el sandbox se ha diseñado para crear condiciones seguras en las que puedan probarse innovaciones tecnológicas con garantías para los participantes en el proceso, especialmente para el cliente final. Esa es una de las conclusiones de una jornada organizada por la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI) y la Asociación Usuarios Financieros (ASUFIN), que se realizó el 22 de julio.

En la jornada se han analizado los cambios regulatorios y cómo una aplicación del sandbox puede tener un papel relevante para proteger los derechos de los usuarios financieros. La iniciativa que contó, entre otros, con la participación de Ana García Barona, responsable de Regulación, Subdirección General de Seguros Regulación y Relaciones Internacionales de la DGS; Francisco del Olmo, subdirector responsable de Fintech y Ciberseguridad, Departamento de Estrategia e Innovación, Dirección General de Política Estratégica y Asuntos Internacionales de la CNMV; Sergio Gorjón, responsable de la Unidad de Nuevos Proveedores y Regulación, Banco de España; y Jaime Bofill, socio de Hogan Lovells.

Rodrigo García de la Cruz, presidente de AEFI, destacó: “el sandbox incluye una serie de garantías para proteger a los potenciales usuarios de los servicios digitales y al ser un entorno regulado por los supervisores financieros, los participantes que presenten sus proyectos deberán de tomar las precauciones pertinentes para proteger no sólo los derechos sino también la confidencialidad de los datos de sus usuarios o clientes”.

AEFI considera que el sandbox es esencial para aumentar y mejorar la competencia y, a la vez, actualizar la regulación existente en lo relativo a la creación de empresas innovadoras en el sector financiero y la protección de clientes. No obstante, al ser un mercado muy regulado, será fundamental que las nuevas tecnologías y proyectos que se presenten no comprometan la seguridad de los usuarios.

El presidente de AEFI explicó: “Este año, el 50 por ciento de la inversión Fintech en Europa la ha acaparado Reino Unido, pese al proceso del Brexit, y el 35 por ciento en Alemania, aunque no sea un país excesivamente potente en el sector financiero. Sin embargo, España solo concentra el 2 por ciento de la inversión, lo que pone de manifiesto la necesidad de incrementar el capital para que el ecosistema de la innovación financiera siga creciendo en España”.

Por otra parte, Patricia Suárez, presidente de ASUFIN, dijo: “las Fintech suponen una oportunidad para que el sistema financiero avance, pero tenemos que estar pendientes de que no se cometan errores del pasado”. Luego agregó: “El sandbox podría facilitar ese progreso, pero como consumidores tenemos que participar en el desarrollo del marco regulatorio para minimizar los riesgos y que quede perfectamente delimitada”.

La presidente de ASUFIN subrayó: “El sandbox será bueno si se centra en la protección del consumidor, que tendrá que situarse en el centro. La propuesta es positiva e incluye garantías para los consumidores, pero falta ver de qué forma lo hará, una vez se ponga en marcha el proyecto”.

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