Japón es conocido como una tierra de contrastes. Un país donde la serenidad y la tranquilidad se pueden encontrar en medio del ajetreo y el bullicio de las grandes ciudades del mundo, donde el orgulloso tradicionalismo está al lado de los desarrolladores e innovadores de tecnologías innovadoras, donde los kimonos se encuentran a menudo junto a las últimas tendencias de la moda.
Esta tendencia contradictoria no es diferente en el ecosistema de criptomonedas de Japón. Se ubica como una de las principales naciones amigables con la criptomoneda en la Tierra, con regulaciones de criptomoneda favorables y con visión de futuro. Hicieron moneda de curso legal a Bitcoin en el 2017, y en un momento dado, el yen japonés dominó la compra y el comercio de Bitcoin. La Agencia de Servicios Financieros de Japón (FSA, por sus siglas en inglés) también recibió 190 solicitudes de licencias de exchanges de criptomonedas.
Sin embargo, a pesar de que Japón ha acogido algunos de los hacks de criptomonedas más grandes hasta la fecha (incluidos Mt. Gox y Coincheck), aún son en su mayoría una sociedad basada en efectivo, donde aproximadamente el 65 por ciento de las transacciones se realizan en efectivo (más del doble del total promedio del 32 por ciento entre otras economías ricas) y, quizás por causa de esto, el Banco de Japón ha declarado repetidamente que no ven necesidad o demanda de una moneda digital emitida por el banco central y que no es una herramienta económica efectiva.
Según Yuko Kawai, el jefe del Fintech Center en el Banco de Japón, debido a la baja demanda, el banco central aún no está en la etapa en la que considerarán emitir una moneda digital:
"Para empezar, ¿realmente necesitamos una moneda digital en la nación donde la vida sin dinero en efectivo no está progresando mucho?"
A pesar de estos supuestos sentimientos adversos, varios bancos en Japón están lanzando sus propias monedas digitales.
Grupo Financiero Mizuho
El Grupo financiero Mizuho anunció en diciembre del 2018 que emitirá su propia moneda digital en marzo del 2019. Es una de las instituciones financieras más grandes del mundo que ofrece servicios financieros y estratégicos, con 60.000 empleados y USD 1,9 billones de activos bajo administración.
La moneda digital será la primera en ser emitida por un megabanco y permitirá a los usuarios realizar pagos sin efectivo con sus teléfonos inteligentes, además de permitir transferencias de efectivo gratuitas entre usuarios.
Es parte del proyecto J-Coin, una iniciativa de Mizuho Financial Group y Japan Post Bank, que involucra a unos 60 bancos regionales.
En el marco del proyecto J-Coin, la moneda digital será fija (vinculada) 1:1 al yen japonés para reducir la volatilidad, y la comisión que las tiendas tienen que pagar a las compañías de tarjetas de crédito se mantendrá baja.
Mizuho también espera en el futuro que la J-Coin pueda usarse para pagos de salarios y también para asociarse con Alipay, una plataforma de pagos en línea que utiliza códigos QR, para permitir que los visitantes extranjeros puedan realizar pagos fácilmente en Japón.
Con la J-Coin, Mizuho ha hecho posible que los bancos regionales utilicen un esquema para emitir sus propias monedas de marca.
Según el presidente de Mizuho Financial Group, Tatsufumi Sakai, el esquema J-Coin les permitirá aprovechar la revolución de los datos utilizando los datos obtenidos a través del nuevo servicio de pago para sus futuros negocios:
“El negocio de los acuerdos financieros se ha vuelto más importante y se espera que continúe creciendo. Así que tenemos que tomar un enfoque serio".
Grupo Financiero Mitsubishi UFJ (MUFG)
El MUFG es la compañía financiera más grande de Japón y el quinto banco más grande del mundo, con USD 2,7 billones de activos bajo administración.
Anunciaron un ensayo de su propia criptomoneda en mayo del 2018 y, en septiembre del 2018, habían experimentado con la moneda MUFG en una tienda de conveniencia para empleados. La moneda de MUFG se vinculará 1:1 al yen japonés y la compañía pretende que se aplique a una variedad de necesidades financieras diarias, como retiros y depósitos de transacciones y pagos.
Se mantienen optimistas sobre los casos de uso de la moneda MUFG:
"Potencialmente, esta moneda podría tener un potencial comercial a gran escala, así como servir a clientes de bancos minoristas a pequeña escala. Además de MUFG Coin, MUFG está probando otra recompensa de moneda digital sin título para los empleados que reducen sus horas extra y practican un estilo de vida saludable, que resuena con fuerza en la reforma del estilo de trabajo de Abenomics".
En mayo del 2018, MUFG también completó una prueba piloto de pago transfronterizo utilizando el Interledger Blockchain del banco tailandés Krungsri para enviar dinero, en cuestión de segundos, desde una subsidiaria del Grupo Mitsubishi con sede en Tailandia a la cuenta de Standard Chartered de la filial del Grupo Mitsubishi con sede en Singapur, y anunciaron una sociedad con la plataforma de entrega en la nube con sede en Estados Unidos, Akamai Technologies, para lanzar una red de pago global basada en blockchain.
Fisco Ltd.
Fisco Ltd., una gran compañía de servicios financieros e información financiera de Japón, emitió bonos de Bitcoin en agosto del 2017. Aunque no es su propia moneda digital, es una de las primeras organizaciones en el mundo en emitir este tipo de instrumento de financiamiento de deuda relacionado con criptomonedas.
El bono tenía una tasa de interés anual del 3 por ciento y devuelve Bitcoin cuando madura.
Dan Doney, el CEO de Securrency —un proveedor de soluciones de tecnología financiera que crea interoperabilidad entre blockchains y sistemas heredados con Servicios de Banca de Inversión Descentralizados (DIBS) asociados— dijo que el bono de Bitcoin "trae las monedas digitales al mundo de las altas finanzas", pero que es muy difícil predecir el precio de Bitcoin mañana, y mucho menos dentro de un año, y esto es lo que sigue siendo un gran desafío.
De acuerdo con los analistas, un bono respaldado por Bitcoin permitiría a las grandes instituciones almacenar valor utilizando la moneda digital, lo que podría hacer que estén más abiertos a aceptar Bitcoin como método de pago, y los instrumentos derivados generalmente permiten un mercado más líquido, menor volatilidad y mejor descubrimiento de precios.
A traves del globo
Japón no está solo cuando se trata de bancos que lanzan monedas digitales. El fenómeno se ha observado en todo el mundo, con varios bancos locales y centrales realizando pruebas piloto o considerando la emisión de sus propios tokens digitales, incluidos Rusia, Inglaterra, Tailandia, Venezuela, Noruega, Suecia, las Bahamas y Lituania, por nombrar algunos.
Pero la aplicación de monedas digitales respaldadas por bancos se vuelve particularmente interesante en una nación que depende en gran medida del dinero en efectivo, como Japón, con el potencial que tiene para persuadir a las personas a adoptar medios no tradicionales, menos familiares, pero en última instancia más rentables y eficientes de pago.