Un estudio de la Universidad de Bath afirma que inversores penalizan vacío regulatorio de las ICOs

El estudio “Empirical Analysis of Information Asymmetry in Initial Coin Offerings” (Análisis Empírico de Asimetría de Información en ICOs), realizado en la Universidad de Bath (Reino Unido), afirma que los inversores penalizan el vacío regulatorio de las mismas. El 22 de julio, el autor del trabajo, Guillermo Callejo, comunicó a Cointelegraph en Español algunas de las conclusiones.

Callejo explicó que en este estudio se abordaron los factores que participan en el éxito de las ICOs, y aseguró que los inversores penalizan el vacío regulatorio. Asimismo, señaló que la existencia de un marco regulatorio adecuado en el país desde el que se realiza su lanzamiento es determinante para explicar el éxito.

Guillermo Callejo, que consiguió su graduación de Economía en la citada universidad con este trabajo, analizó empíricamente qué señales son las más adecuadas para reducir la información asimétrica en las ICOs. En concreto, Callejo evaluó empíricamente los factores determinantes que podrían haber reducido la información asimétrica en 132 ICOs, realizadas entre el 5 de junio de 2018 y el 31 de enero de 2019.

El autor del estudio sostuvo que los desarrolladores de ICOs tienden a realizar un gran esfuerzo para intentar generar la percepción entre los potenciales inversores de que tienen toda la información sobre la oferta específica de inversión. Es decir, su interés en el proceso de comunicación de la ICO se dirige a establecer un marco en el que la percepción de información asimétrica -o diferencia entre la información privilegiada de que disponen los desarrolladores del proyecto y la información disponible entre los inversores- sea la menor posible. “Un esfuerzo de los desarrolladores que tiene lugar preferentemente en acciones informativas en Internet y generando una comunidad alrededor del proyecto en las redes sociales. De hecho, las variables relacionadas con el trabajo en las redes sociales se han mostrado también significativas”, comentó.

Según Callejo, los inversores usan las redes sociales para buscar señales que permitan confiar en el proyecto. Sin embargo, como se pone de manifiesto en el estudio, el coste económico de dar falsas señales puede llegar a ser relativamente bajo en relación con los potenciales beneficios, lo que explica buena parte de los fraudes que han tenido lugar. Esta circunstancia, de no mediar regulaciones podría estar conduciendo a una burbuja en el mercado de las ICOs o a un colapso de las mismas.

El estudio precisó que los inversores penalizan el vacío regulatorio. Por lo tanto, el reto de este instrumento financiero es la expansión de una regulación adecuada y que, a su vez, no limite sus ventajas, como la flexibilidad o el relativo bajo o nulo coste de la intermediación.

De los tres tipos más extendidos de regulación destinada a determinar la naturaleza legal de los tokens –prohibición o silencio, clasificación particular para cada uno de los token de las ICO y legislación marco específica y bajo supervisión de órganos regulatorios– el autor se inclina por el último tipo como opción que garantiza el futuro de las ICOs.

Cabe destacar que Callejo opinó en las conclusiones de la investigación que esta opción viene con una paradoja: "La única manera para garantizar el futuro de las ICOs, instrumento financiero que se propone sin intermediarios, es la introducción de un tercero que genere la confianza suficiente".

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