Entrevista al analista de mercados Carlos Maslatón: "En un año, el Bitcoin podría llegar a los USD 46,000"

Carlos Maslatón es un conocido referente argentino en el ecosistema cripto de Latinoamérica. Es analista de mercados y además trabaja en la empresa Xapo (Treasury - Financial Markets). Cointelegraph en Español dialogó con él, el 16 de mayo pasado, durante su paso por Consensus 2019, en Nueva York, Estados Unidos.

Fernando Quirós (FQ): ¿Cómo comenzaste en el mundo de las criptomonedas? ¿Cómo las conociste?

Carlos Maslatón (CM): Soy un hombre del mercado financiero. Para mí es un producto financiero más. Un producto que describe cotizaciones, precios a lo largo del tiempo que son graficables. Y desde mi punto de vista, todo lo que es graficable, es estudiable y es predecible. Yo no soy una persona que viene del mundo de la criptografía. Sí soy una persona de los mercados. Y para mí esto es una moneda. La naturaleza del Bitcoin es la de una moneda.

FQ:  Considerando que Bitcoin ya tiene diez años, ¿existe resistencia de la gente que está en los mercados?

CM: Todo tiene resistencia siempre. Me parece una cosa natural que exista gente que está a favor y gente que está en contra. De hecho, el mercado se arma cuando hay distintas opiniones, no cuando todos piensan igual.

FQ: Algunos dicen que el bitcoin es reserva de valor, hay gente que dice que sirve para pagos. Otros dicen que es algo especulativo. ¿Cuál es tu visión?

CM: A mí esas definiciones de moneda no me sirven. No se corresponden con la realidad. Vos nombraste lo que algunas personas dicen que son características de la moneda. Pero esas no son características de la moneda. Moneda es todo aquello a lo cual una persona o muchas personas en general le dan algún valor con el que realizan cambios contra bienes y servicios, o contra otras monedas. Y esto se da en el caso del bitcoin. Siempre se dió. De hecho, la primer transacción es de dos pizzas contra 10,000 bitcoins. Y al tiempo, el bitcoin comenzó a cotizar contra las monedas fiduciarias. Básicamente contra el dólar. Los exchanges están armados así. ¿Y qué es eso sino es una moneda? Es una moneda que cotiza contra otra moneda. Además tiene comportamiento de moneda.

El comportamiento técnico del bitcoin no es un comportamiento de acción, no es un comportamiento de commodity, no es un comportamiento de bono. Es un comportamiento de moneda. Lo que pasa, es que tiene tecnología atrás. Las personas que están en el área de la tecnología, no lo visualizan como un factor económico como lo podemos ver nosotros.

Para mí es una moneda privada. La primer moneda privada en el mundo que hay en muchas generaciones. Y es la única que no tiene una representación física. Lo que vale es el registro que cada uno tiene a su nombre o en forma no nominada. Pero uno es propietario de una moneda o una fracción de moneda. Y esa moneda, la puede utilizar contra otras cosas.

Vamos a la práctica. El mercado es importantísimo. Es notable el éxito que ha tenido. Ya desde el 2012.

Además, el bitcoin tuvo varios ciclos. Tuvo un ciclo ascendente desde que empezó hasta noviembre del 2013. Después tuvo una gran corrección, que es la segunda fase. Fue la caída desde noviembre del 2013  hasta enero del 2015. Tuvo otra fase ascendente por lo cual se hizo muy conocido ante la prensa. Después la subida de enero del 2015 hasta diciembre del 2017. Después tuvo otra fase correctiva que es esta que acabamos de terminar. Para mí, terminó en diciembre de 2018. Duró un año. Entre USD 19,800 y USD 3,200 (redondeando). Y ahora me parece que está en un nuevo ciclo ascendente, que puede durar varios años.

FQ: Una de las cosas que se le critica al bitcoin es la volatilidad. Si lo comparas con monedas fiat, como por ejemplo el peso argentino, ¿no es más volátil este último?

CM: Tienen esencia distinta. Las monedas fiduciarias las crea el gobierno. El gobierno regula las cantidades. Pero en el caso de Bitcoin, hay un programa de emisión monetaria desde el primer día. Se sabe desde el día 1 cómo se van a emitir las monedas, cómo se va a reducir la cantidad y cuántas monedas habrá al final: los 21 millones de monedas. Esto es inédito. Esta característica es espectacular porque tienes el programa monetario definido de antemano. Además es lógico. Es una moneda que se valora sobre sí misma. Prima el concepto de la escasez. El ahorro es en la moneda misma. Es por eso que no tiene depósitos a plazo. Está previsto que sea escasa. Y cada vez más, a través del tiempo. Y esa característica de la escasez hace que tenga una tendencia ascendente de fondo frente a las monedas fiduciarias.

Por supuesto, aún las cosas escasas en el mundo, corrigen a la baja. Que suba o baje son razones de mercado. No hay que relacionarlo tanto con los fundamentos de nada.

Con otros mercados pasa lo mismo. Hay una explicación técnica: cada uno de los productos que cotizan en los mercados formalizados, para subir de precio necesitan que siempre alguien compre aquello que otro está vendiendo. Cuando se acaban las oleadas de compradores (y cada tanto se acaban las oleadas de compradores) los precios bajan.

FQ: Ya que estamos hablando de que no depende de ningún estado ni banco, ¿Cómo ves los intentos que hay de ciertas regulaciones? Ya hay algunos precedentes como la ley fintech en México y en Argentina se está conversando sobre el tema.

CM: Los gobiernos reaccionaron tarde y tardaron en entenderlo. Ellos tienen un solo elemento que fundamenta su regulación y es cuando el bitcoin se cambia con la moneda fiduciaria. Cuando cambias el bitcoin con moneda fiduciaria, no en forma física, pero sí por ejemplo cuando hay pagos bancarios, que uno compra o vende. Ahí hay un argumento legal para controlar qué hay del otro lado. Y es esa necesidad que todos tenemos de que pueda cambiarse contra la moneda fiduciaria, lo que le da fundamentos a un gobierno para intervenir, y de paso para regular. Algunas regulaciones son aplicables y otras son un verdadero delirio. Donde son verdaderos delirios, el mercado desaparece o se va al mercado negro. Donde son razonables, como por ejemplo en el Estado de Nueva York, en Estados Unidos, al final el mercado se arma igual. Cada vez hay más gente participando de esto.

Los grandes enemigos no están en los estados. Los grandes enemigos están en la banca internacional. Es la que la ha pegado con todo a esto. Un banco es una entidad, alguien que tiene un permiso del estado para transmitir dinero, para captar depósitos, para remunerarlos y para dar crédito. Todo esto junto. Para intermediar en el dinero. Y con los años se han ido agregando otras funciones.

Los bancos son el organismo de contralor del estado en un montón de cosas que el estado quiere controlar. Desde los aparentemente inocentes controles sobre lavado de dinero, hasta controlar la vida de cada uno. De repente surge un universo de monedas que no forman parte de esto. ¿Entonces cómo lo controlan? Ahí viene la gran duda. Pero la guerra es bancaria. Te voy a decir más, los bancos también reaccionaron tarde. Y lo que hicieron, con la fuerza que ellos tienen, es que decidieron no abrir cuentas a empresas o a gente que entra plata a su cuenta o vende en relación con bitcoin. No le abren la cuenta o se la cierran, y si pueden lo denuncian.

Hay otra cuestión, que son los bancos intermediarios. Los verdaderos bancos del mundo, los poderosos, son los intermediarios. Son los que unen a todos los bancos entre sí. Y varios han adoptado como política, ya desde el 2015, no procesar transferencias internacionales relacionadas con Bitcoin. Y esto, es para cualquier persona en cualquier lugar del mundo (menos Estados Unidos donde se paga por sistema interno). Cuando haces una transferencia entre puntos que no son norteamericanos, lo mismo interviene un banco norteamericano en el medio, si son dólares. Supongamos que quieres transferir de Argentina a España. O transferir dólares. En el medio vas a tener un banco argentino, un banco español y uno norteamericano. Ese es el que registra la operación. La hace pegar contra la Reserva Federal. Evita que se multiplique secundariamente el dinero. Pero es el que ha sido dotado de la posibilidad de decir sí o no. Tiene la fuerza para decidir si procesa o no procesa la operación. Si no fuera por esto, habría mucha más gente en el mundo entrando en Bitcoin.

Pero si nos ponemos en el lugar de alguien que quiere transferir dinero en blanco, por ejemplo USD 100 mil. Si figura en una cuenta, el banco dice no. El banco tuyo o el receptor, o el intermediario. Si se pudiesen fondear las cuentas con más facilidad, habría mucha demanda y probablemente un precio mucho mayor que el de ahora.

FQ: ¿Cómo describirías lo que es el análisis técnico?

CM: Es un arte financiero que se basa en leer la conducta del conjunto de las personas que operan en los mercados, y esas conductas quedan manifestadas  en un precio, a través del tiempo. De la forma en que se mueven los precios, en velocidad, en magnitud; cuánto suben las cosas, cuánto bajan, cuánto se impulsan entre sí; así surgen ciertos indicadores, que interpretados por diferentes personas, pueden dar un resultado sobre que va a pasar tal cosa. La tendencia de que algo irá hacia arriba o hacia abajo. No hay una respuesta única. Aún cuando dos personas sigan la misma técnica, la lectura es subjetiva. Por lo tanto no existe una posición oficial del análisis técnico ni de las escuelas de análisis técnico. Cada analista lo ve como quiere verlo. O como genuinamente lo está interpretando.

FQ: En estos momentos estás en Consensus, en Nueva York. Ví una foto de un cuadro de predicciones de precios (para dentro de un año) para los asistentes. Y allí pusiste tu estimación.

CM: A mí no me gusta mucho decir dónde va a estar el Bitcoin en tal o cual fecha. Yo considero que la caída terminó en USD 3,200 el año pasado. Creo que ahí comenzó un ciclo que dura unos tres años. Creo que va a ser muy fuerte porque va a multiplicar varias veces el precio. Va a ir muy arriba del máximo histórico. Tengo un objetivo para dentro de tres años que es muy alto. Basado en mis cálculos de tiempo estimo que en un año podría estar más o menos en USD 46,000.

FQ: ¿Crees que el tema del halving va a impactar en el precio?

CM: No. A eso no le presto ninguna atención. Son cosas conocidas. Las noticias en los mercados impactan cuando son sorpresivas, pero esto es algo que lo sabe todo el mundo.

FQ: ¿Qué opinás de las otras criptomonedas?

CM: Creo que no hay mercado para que existan 2,000 monedas. No existe demanda. No existe estructura. No existe tolerancia del mundo fiat. El mundo fiat que acepta algo de esto, tolera al bitcoin, pero no a las demás.

Lo que me cuentan desde el mundo tecnológico, es que una gran característica del Bitcoin, es que se puede trackear la historia de cada unidad a través del tiempo. Ver la forma en que ha circulado. Eso deja bastante tranquilo a aquellas entidades bancarias que tienen que aceptar o no, que algo trabajen con criptomonedas. Y me dicen que la única que tiene esta característica es el bitcoin. El bitcoin tiene una historia de autorregulación, de legalidad, de cumplimiento de normas antilavado de dinero.

Hay gente que dice que van a desaparecer las monedas de los estados. Yo no creo de ninguna manera que esto vaya a pasar. Y sobre las criptomonedas, algunos dicen que sólo quedará el bitcoin. Pero yo no digo eso. Creo que pueden quedar 10 o 15, y las demás se van a ir extinguiendo.

Cuando algo es monopólico deja de tener sentido. Las otras monedas sirven para competir, para la flotación. El mundo no es de una sola moneda. Hoy por ejemplo hay un mercado forex. Es las flotación de las principales monedas entre sí. Y con el bitcoin es lo mismo. Llevamos varios años de flotación espectacular del bitcoin contra el dólar. Y contra el euro. Y con respecto a las otras monedas es más limitado. Principalmente es contra el dólar.

Entonces veo auspicioso que haya muchas, pero no que hayan 2000. De todas maneras el mercado se encargará de decidir cuánto van a valer. Que la gente elija. La libertad económica en materia monetaria, implica esto, libertad de elección.

FQ: ¿Qué conclusión puedes hacer teniendo en cuenta lo que se ve en Estados Unidos?

CM: Lo que está pasando es auspicioso. Hay mucho interés. Esto también es importante. En Estados Unidos hay gente brillante, de diferentes disciplinas, universitarios, gente de negocios. Esto en Estados Unidos no se puede prohibir como si fuera la China comunista. Entonces es una batalla que ya se ha ganado. Se ve en Nueva York y en California. Es un faro, una señal económica de libertad para todo el mundo La batalla de bitcoin está ganada. Está instalado. Es imposible voltearlo.

FQ: ¿Te gustaría agregar un último análisis general de lo que ha pasado con el bitcoin?

CM: El bitcoin se bancó una primer correción de USD 1163 hast