El gran jurado de EE.UU. acusa al investigador de Ethereum, Virgil Griffith, de violar las sanciones internacionales después de dar una charla en Corea del Norte

El Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York ha presentado una acusación contra el investigador de la Fundación Ethereum, Virgil Griffith, el 7 de enero.

De acuerdo con la presentación de la corte el 7 de enero, un gran jurado federal acusó a Griffith de conspiración para violar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.

La ley fue introducida en 1977 y es una ley federal estadounidense que autoriza al presidente a regular el comercio internacional en caso de una emergencia nacional que provenga de fuera del país. Griffith está acusado de haber conspirado, voluntariamente, para violar las medidas adoptadas contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Griffith fue arrestado a finales de noviembre de 2019 por haber hecho una presentación sobre cómo utilizar las criptomonedas y la tecnología blockchain para eludir las sanciones. Se cree que lo hizo con otras personas, de las cuales se espera que al menos una, según el tribunal, sea llevada y detenida en el Distrito Sur de Nueva York. El documento dice:

“Fue parte y objeto de la conspiración que Virgil Griffith, el acusado, y otros conocidos y desconocidos, proporcionarían y causaron que otros proporcionaran y causaran servicios a la RPDC, sin obtener primero la aprobación requerida. ”

El tribunal también solicita la confiscación de cualquier propiedad que Griffith haya comprado o ganado como resultado de sus supuestas actividades en la República Popular Democrática de Corea. Los cargos conllevan una pena máxima de 20 años de prisión.

La criptocomunidad  está dividida en cuanto a las acciones de Griffith

En diciembre, el fundador del Ethereum, Vitalik Buterin, dijo que al ir a pronunciar discursos a Corea del Norte, Griffith demostró la virtud de la apertura geopolítica, declarando:

“No creo que lo que hizo Virgil le haya dado a la RPDC ningún tipo de ayuda real para hacer algo malo. Hizo una presentación basada en la información disponible públicamente sobre el software de código abierto. No hubo ningún tipo de "tutoría avanzada" de hackers. [...] Virgil no obtuvo ningún beneficio personal del viaje. [...] Espero que EE.UU. [...] se centre en la corrupción genuina y dañina con la que él y todos los países luchan, en lugar de ir tras los programadores que dan discursos.”

La periodista de criptomonedas Laura Shin, por otro lado, explicó en un hilo de Twitter que a los ciudadanos norcoreanos no se les permite hablar con extranjeros y que Griffith debe haber interactuado con el régimen, no con la gente local:

“Veo a la gente diciendo que una charla en CN podría ayudar al pueblo contra el gobierno. Pero una charla pública aprobada significa que estás interactuando con la dictadura, dándoles conocimientos que les ayudan. ¿Y qué es lo que hacen? Oprimen a 25 millones de personas y lo han hecho durante décadas. [...] Si quieres ayudar a los norcoreanos de a pie, tiene que ser en secreto.”

Shin también indicó que la población local no tiene acceso a Internet y no tiene una idea clara de lo que es Internet, aludiendo al hecho de que los ciudadanos de la RPDC no tendrían forma de acceder a una blockchain pública y el conocimiento no les sería útil:

“Digamos que Virgil podría haber educado a los norcoreanos acerca de criptomonedas. Probablemente tendría que empezar tal presentación explicando qué es Internet. [...] Poseer el tipo de dispositivo que necesitarías para acceder a él está prohibido y es probable que podría hacer que te enviaran a un lugar muy aterrador.”

Some claim that the borderless nature of cryptocurrencies makes them particularly suitable tools for evading sanctions and moving funds without the approval of financial regulators. As Cointelegraph rinformóorted in September last year, North Korea is reportedly in the early stages of building its own cryptocurrency in what appears to be an effort to evade U.S.-imposed sanctions.

Algunos afirman que la naturaleza sin fronteras de las criptomonedas las convierte en herramientas especialmente adecuadas para evadir las sanciones y mover fondos sin la aprobación de los entes reguladores financieros. Como Cointelegraph informó en septiembre del año pasado, Corea del Norte está en las primeras etapas de la construcción de su propia criptomoneda en lo que parece ser un esfuerzo por evadir las sanciones impuestas por los Estados Unidos.

En diciembre de 2019, el presidente de Irán propuso crear una criptomoneda musulmana como uno de los varios medios para confrontar el dominio económico de los Estados Unidos. 

Venezuela también está tratando de eludir las sanciones de Estados Unidos usando su propio criptoactivo, el Petro, una stablecoin supuestamente ligada a los suministros de petróleo venezolano, lanzada en febrero de 2018.

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